Madrid 'Low cost' (06/12/2009)Un
redactor de EL PAÍS pasa un día con sólo 10 euros en el bolsillo.
Descubre una abundante oferta de ocio, cultura y gastronomía a precios
de saldo. ¿Ganas de comerse la ciudad, pero ni un euro en el bolsillo?
Estar sin blanca no tiene por qué implicar renunciar a un paseo por Madrid
con cañas, visitas a museos y cine incluidos. Todo, por un presupuesto
más que reducido: 10 euros. EL PAÍS ha comido y bebido en
los establecimientos más baratos, ha visitado los museos gratuitos y revisado
parte de la inmensa oferta de ocio y cultura de la ciudad a precio de ganga. La
conclusión es que un recorrido low cost no tiene por qué equivaler
a realizar votos de pobreza. Divertirse con poco dinero es un arte demasiado
antiguo como para sugerir que nació con los billetes de avión a
precio de saldo. Es cierto que las nuevas opciones de turismo barato han generado
una demanda de locales de ocio con precios por los suelos. Aunque, gracias a los
viajes de negocios, las convenciones, etcétera, Madrid atraiga a un visitante
dispuesto a gastar (la media es alta: 136 euros al día de media por turista,
el doble que en la Comunidad Valenciana), la cantidad de turistas que se apuntan
a la economía de supervivencia aumenta. Cada noche las calles del centro
se llenan de veinteañeros rubios acumulando flyers de locales en los que
les reciben con la primera copa gratuita, especialmente si van acompañados
de chica. "Es lógico que si te cuesta tres euros el avión,
no quieras pagar lo mismo por una cerveza", explica un chico francés
en la calle de Arenal. Y, según el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio,
el 51,5% de los pasajeros internacionales que aterrizaron en aeropuertos españoles
en octubre lo hicieron en una compañía de bajo coste. Por eso locales
como el Outlet, donde la cerveza se vende a precio de agua corriente, además
de recibir a un abundante número de estudiantes, licenciados en el arte
del low cost, son un sorprendente lugar de peregrinación para visitantes
de fuera de Madrid. El Madrid barato no es sólo para turistas y estudiantes.
Los parados, lógicos partidarios de gastar lo justo, son cada vez más.
La región acumula ya casi 450.000 personas sin trabajo. Sólo en
noviembre 6.366 personas se sumaron a las colas del paro. Pero para disfrutar
la ciudad no hace falta llegar con la cartilla del paro en la boca a los bares
con reducciones para desempleados ni disfrazarse de indigente para colarse en
un comedor social. La autoimposición de un presupuesto de supervivencia
es una excusa para peinar los lugares más variopintos de la ciudad a golpe
de metro. Con un billete de 10 euros y un abono de transporte, el día está
resuelto. El rastro que debe seguir el cazador de chollos pasa por un restaurante
Hare Krishna y termina en una reunión Erasmus.Empezar el día con
un desayuno de bajo coste no es difícil. Abundan las ofertas por dos euros,
pero un buscador de gangas puede hacerlo mejor. En La Casa de las Pelotas (metro
de Lavapiés), sale por 1,45. Y las cafeterías universitarias son
una mina: en la de Ciencias de la Información (metro de Ciudad Universitaria)
se consiguen por 1,40 euros el café y un cruasán, lo mismo que cuesta
una copa de coñac, aunque arrancar la mañana agarrado a una botella
puede implicar la anulación de cualquier plan posterior. Por ejemplo,
el coñac parece difícilmente compatible con el paseo en bicicleta
por el parque Juan Carlos I (metro de Campo de las Naciones), donde se prestan
durante una hora a cambio del DNI. También resulta problemático
combinarlo con la visita al millón de museos gratuitos de la ciudad. La
red municipal se puede disfrutar sin pagar, lo mismo que centros con una oferta
muy rica, como la Casa Encendida o el Matadero. La casa-museo de Lope de
Vega (metro de Antón Martín) ofrece visitas por el escenario de
la vida del dramaturgo durante sus últimos 25 años de vida. "Como
es gratuito, hay bastante afluencia", explica una de las guías. "A
veces le dices a algún curioso que la visita es guiada, y tuerce el gesto;
pero cuando añades que es gratis, se apunta", sonríe. En pleno
barrio de las Letras, lo ideal es combinar a Lope con un paseo y unas tapas. Otra
opción son los audiovisuales del Planetario (metro Arganzuela Planetario).
Este mes acoge muestras sobre el Sputnik, los agujeros negros y los paisajes de
Marte. Y si se imponen las ganas de salir de los circuitos habituales, la página
web www.sindinero.org promociona exhibiciones de fotografía, de arte, o
muestras de cine itinerante. Para el almuerzo la oferta es sustanciosa.
El bar Jesusín (metro de Villaverde Alto) tiene los miércoles una
propuesta sin rival: cocido a tres euros. Hay que llevárselo en una fiambrera
propia, lo que no parece tan raro teniendo en cuenta que, según la consultora
TNS Worldpanel, el 21,9 % de los madrileños come de tupperware. En el restaurante
el precio sube a cinco euros con pan, vino y postre, lo mismo que cuesta el menú.
Tanto es el furor por las comidas low cost que algunos locales que las practicaban
lo han abandonado. Es el caso del Torayo (metro de La Latina), como explica su
dueña mientras se estira las mallas por debajo del delantal: "Los
jueves, que teníamos el menú a tres euros, los clientes fijos se
quedaban fuera, así que lo subimos todos los días a seis y medio".
El argumento es creíble: el restaurante tiene siete mesas y el menú
cambia cada tres minutos en función de las existencias. Eso sí,
incluye las alubias más contundentes de la ciudad, como recuerda sujetándose
el estómago Héctor López, parado barcelonés que está
de visita en la capital. Una opción colorista es el centro Hare Krishna
(metro de Noviciado o Tribunal). Cinco euros es el donativo (obligatorio) por
sentarse en el suelo con una escudilla llena de comida macrobiótica y un
té de romero. La parroquia es algo distinta a la del Jesusín. En
lugar de obreros patilludos salpicados de pintura, se reparte por el parqué
una mezcla de ecologistas, estudiantes espirituales y actrices que hablan apasionadamente
de la pasión. Con suerte, el vecino de al lado puede ser el artesano que
fabrica collares de hueso de anaconda. Después de digerir, está
la sala de exposiciones CaixaForum (metro de Atocha), gran exponente de la cultura
gratuita. Ubicado en el triángulo del arte que forman los museos del Prado,
Thyssen y Reina Sofía, en su primer año de funcionamiento, 2008,
recibió un millón y medio de visitantes. El ambiente es distendido.
En los sofás del vestíbulo se puede encontrar, además de
a turistas dándole vueltas a un mapa, a algún resacoso recostado.
Unos niños corretean por las salas con coronas de cartón de una
hamburguesería. Los curiosos entran, echan un vistazo y, si no les convence,
salen. "Lo más guay es lo que ponen fuera", explica Marian, vecina
de Atocha de paseo el día de su 26 cumpleaños. "Me gustó
mucho la exposición en el exterior de Rodin; pero alguna vez entré,
no entendí lo que vi, y me fui", añade. Otra opción
es el cine. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ofrece, según
el día, una o dos proyecciones gratuitas en una sala con 180 butacas. Este
mes pasará una retrospectiva sobre José Luis López Vázquez. Para
cenar, tres clásicos: Los amigos, el Tigre o el Boñar, en el que
por el precio de una cerveza (1,50 euros de media) acompaña una tapa generosa,
pero la calidad es irregular. Una opción segura son las tapas del Quevedo
(1,20 euros la caña, en metro de Antón Martín) o las bolas
a base de patata de La Casa de las Pelotas. Habrá quien se dé
por satisfecho con la jornada habiendo gastado unos ocho euros. Para dormir, si
no se cuenta con habitación propia o anfitrión, los clubes de intercambio
de casa o de acogida de viajeros son muy jugosos. Se encuentran por Internet.
En el Hospitality Club se ofrecen 3.984 casas en la Comunidada de Madrid, y en
Coachsurfing (algo así como "navegación entre sofás")
hay inscritos 3.780 sofás. Pero la tentación de unas copas
a precio de saldo es demasiado fuerte para el auténtico cazador low cost.
Una opción es aprovechar las ofertas de los relaciones públicas
de las calles de Huertas o Arenal (metros de Ópera y Sol). Se puede explotar
la oferta (una cerveza o chupitos de licor) y cambiar de local en cuanto se apura
la consumición, pero no resulta lo más elegante. Quedan otras
posibilidades pagando mínimamente. Para los tempraneros está La
Peseta, donde, mostrando un flyer, de cinco a nueve las cañas se quedan
a 60 céntimos. Por barato que sea, parece imposible competir con el Outlet
(Chueca o Banco de España): cervezas a 50 céntimos, cubatas a euro
y medio y jarras de sangría o cerveza a cuatro. También tiene sus
desventajas, notablemente los 20 minutos de cola para entrar, y las esperas para
conseguir una bebida frente a la barra. Nota: quien no sea amante de los suelos
pegajosos, mejor olvidar el Outlet. Si algún optimista se siente
capaz de sobrepasar las 10 cervezas en una hora, puede acudir a la barra libre
de cerveza y sangría del bar Torero (metro de Sol) los miércoles
a partir de las 23.30. Por cinco euros, a la entrada se recoge un vaso de plástico.
El ambiente es eminentemente Erasmus, como hace intuir su publicidad: "Invitamos
a españoles y extranjeros para que intercambien sus idiomas... o lo que
sea". Chicos musculosos de Wisconsin sonríen desde la barra a las
conejitas estilo Playboy que patrullan el bar sacándose fotos con todo
cliente que se precie. Pero la magia sólo dura hasta las 00.30. A
esa hora, sin previo aviso, cada cerveza pasa a costar cinco euros. Ése
es el momento en el que el cazador de chollos deberá sali elegantemente
por la puerta. Mucha cultura por 0 euros Los grandes museos
tienen días de entrada gratuita. El Reina Sofía, el domingo, de
10.00 a 16.00. También permite la entrada libre a diario de 19.00 a 21.00;
el Prado, los domingos de 17.00 a 20.00, y a diario de 18.00 a 20.00. El Museo
Arqueológico (abierto de martes a sábados de 9.30 a 20.00, y el
domingo hasta las 15.00) es gratuito mientras duren las obras en la calle de Serrano,
donde está su sede. Además, en Madrid hay infinidad de espacios
culturales que abren a diario sin cobrar. La Casa de la Moneda está abierta
de martes a viernes, hasta las 17.30; y los fines de semana y festivos, hasta
las 14.00. También son de libre acceso las exposiciones del Planetario
(abierto para las visitas no escolares las tardes de martes a viernes de 17.00
a 19.45; y los fines de semana de 11.00 a 13.45 y de 17.00 a 20.45). Todos
los museos municipales también son gratis: el Museo de los Orígenes
y el Museo de la Ciudad (de martes a viernes, hasta las 20.00; y los sábados
y domingos, hasta las 14.00), el Museo de Arte Contemporáneo (de martes
a sábado, hasta las 14.00 y de 17.30 a 21.00, y los domingos y festivos
de 10.30 a 14.30) y el Templo de Debod (de martes a viernes, de 9.45 a 13.45 y
de 16.15 a 18.15: los sábados y domingos hasta las 14.00). Otros
espacios con una programación fiable a coste cero son La Casa Encendida
(todos los días, hasta las 21.45), el CaixaForum (también de lunes
a domingo, hasta las 20.00), o el Centro de Creación Matadero (de martes
a viernes, de 16.00 a 22.00). La Fundación Canal de Isabel II, el Círculo
de Bellas Artes, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, la Biblioteca
Nacional, el Centro Cervantes o la Casa América también organizan
regularmente exposiciones. Una idea para hacerse con las direcciones y horarios
de muchos de estos museos es consultar la página web muselius.com. Rutas
para tiempos de crisis - Desayuno en la Facultad de Ciencias de
la Información. 1,40 euros. Ciudad Universitaria, s/n, metro de Ciudad
Universitaria
- Visita al Matadero. Gratis (Paseo de la chopera, 14, metro
de Legazpi)
- La Casa Encendida. Gratis. Ronda Valencia, 2, metro de Lavapiés
y Embajadores
- Almuerzo en el centro Hare Krishna. Cinco euros. Espíritu
Santo, 19, metro de Tribunal y Noviciado
- Visita al Círculo de
Bellas Artes. Un euro. Alcalá, 42, metro de Sevilla
- Cine en la
Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Gratis. Zurbano, 3, metro
de Alonso Martínez.
- Cerveza y tapa en El Tigre. 1,50 euros. Calle
de las Infantas, 30. Total: 8,90 euros
Paseo y cervezas - Desayuno
en La Casa de las Pelotas. 1,45 euros. Doctor Fourquet, 37, metro de Lavapiés
- Paseo
en bicicleta por el parque Juan Carlos I. Gratis.Glorieta de SAR Don Juan de Borbón
y Battemberg, metro de Campo de las Naciones
- Almuerzo en Jesusín.
Tres euros. Espinela, 3, metro de Villaverde Alto
- Visita al Templo de
Debod. Gratis. Paseo del Pintor Rosales, 2, metro de Ventura Rodríguez
-
Cerveza y tapa en el Quevedo. 1,20 euros. Lope de Vega, 17, metro de Antón
Martín
- Barra libre en el Torero. Cinco euros. Calle de la Cruz,
26, metro de Sol. Total: 10,65 euros
Publicado
en El País |