El intercambio de casas, una
forma de turismo barato que arraiga en España (16/01/2008)- España
se ha convertido, después de Italia, en el segundo destino más demandado
- Esta
curiosa práctica inmobiliaria comenzó entre profesores en los años
50
Imagine poder elegir un destino de vacaciones y que las ofertas
fueran una chocita en una playa de Hawai, una cabaña en Canadá,
un castillo en Escocia o un 'loft' de 300 metros cuadrados en París, ¿difícil,
verdad? En esta tesitura se encontraron Marianne Prischl, su marido, Jorge, y
sus tres hijos cuando decidieron intercambiar su vivienda de Sitges, en Barcelona,
por primera vez este verano. El intercambio de casas para vacaciones comenzó
entre profesores en los años 50. Los docentes tenían muchos meses
de ocio y sufragar una estancia tan larga en cualquier lugar era muy costoso.
Así comenzaron a intercambiar sus viviendas para eliminar del presupuesto
el precio del hotel, apartamento, etc. Esta tendencia se ha consolidado en los
90 extendiéndose a todo tipo de personas. Al igual que hicieron Cameron
Díaz y Kate Winslet en 'The Holiday', Internet se ha convertido en la herramienta
indispensable para este tipo de turismo. "Antes de que se extendiera el uso
de la Red se hacía por catálogo a través de agencias. Con
el nacimiento de la Red este método ha quedado totalmente obsoleto porque
no se conseguía nunca que los catálogos estuvieran actualizados",
explica Violeta Díaz, responsable de la web intercambiocasas.com, la versión
española de homeexchange.com, principal página de intercambio de
viviendas en el mundo. Actualmente cuenta con más de 18.000 socios por
todo el mundo, 1.500 de ellos españoles. ¿Cómo puedo
intercambiar mi vivienda? - Elija una de las numerosas webs que ofrecen
el servicio de intercambio, muchas de ellas en español.
- En la mayoría
de los casos hay que abonar una cuota anual que va de los 75 a los 135 euros.
- Elabore
un pequeño anuncio sobre su vivienda. Escoja fotos en las que se vea parte
de la casa, indique el número de habitaciones, cuántas personas
puede albergar su casa, si habrá niños en el intercambio, etc.
- Incluya
una lista de los destinos que les gustaría visitar, la lista es orientativa.
- Y
a navegar, pinche en el país que le gustaría visitar y busque entre
las ofertas de los demás socios su casa ideal.
Conocer a
los socios Iván Fanlo y su familia hicieron su primer intercambio
en el año 98, viajó con sus padres y sus tres hermanos a Florida
a la casa de una pareja de unos 70 años. "La primera vez vas un poco
asustado recuerda-, te bajas del avión y piensas ¿y si todo
es mentira y la persona con la que hemos estado hablando estos meses no tiene
casa y nos ha estado tomando el pelo?". Nada más lejos de lo que ocurrió.
"Cuando llegamos ellos estaban esperándonos para recibirnos, habían
preparado una fiesta con todos los vecinos y nos estuvieron explicando dónde
estaba todo, cómo funcionaban los electrodomésticos, cuáles
eran los mejores sitios a los que podíamos ir a hacer la compra, a qué
lugares podíamos ir, etc. Y la casa era increíble, un chalé
unifamiliar enorme con jardín, piscina y dos jacuzzis". Esa noche
la pareja durmió en un hotel porque al día siguiente viajaban a
El Masnou (Barcelona) para pasar cuatro semanas en la casa de Iván. Lo
habitual en la gran mayoría de casos es entrar en contacto con las personas
con las que se intercambiará la casa unos tres o cuatro meses antes de
que se produzca el cambio. "Enviamos unos cuantos 'mails' al principio con
la familia de Holanda para ver si encajábamos fechas, si conectábamos...
Y más adelante cuando quedaba poco para el viaje otros tantos para poder
organizarnos y saber qué teníamos o no que llevar, quién
nos iba a recibir allí, etc.", dice Marianne. ¿Y qué
pasa con mi casa? ¿Quién dormirá en mi cama? ¿Y si
llego y me lo encuentro todo destrozado? "En 15 años no hemos recibido
quejas por robo o deterioros. Ninguno de nuestros miembros se ha encontrado con
su casa destrozada o ha viajado a otro país y se ha encontrado un solar
vacío", afirman desde intercambiocasas.com. "Cuando hablas con
los demás miembros y sobre todo cuando vives en su casa te das cuenta de
que casi toda la gente que practica este tipo de turismo tiene un modus vivendi
muy similar al tuyo", dice Marianne. En este tipo de intercambios es
habitual que el coche forme parte también del trato. "Prácticamente
todos los miembros incluyen el vehículo para las vacaciones, se trata de
otro elemento que te permite disfrutar como si estuvieras en tu propia casa, las
familias siempre dejan a alguien esperando para recibir a los nuevos inquilinos
y explicarles cómo funcionan los electrodomésticos, etc. Y sobre
todo para que sepan dónde están las llaves del coche, el garaje,
cómo funciona, etc.", añade Díaz. Los destinos
son muchos y las ofertas más. España es, después de Italia,
el destino más solicitado. "El turismo de sol y playa no es el único
que demandan nuestros socios, Barcelona, Madrid y Andalucía son también
muy valorados", termina Violeta. "Nosotros nunca nos habíamos
planteado viajar a Estonia pero recibimos una oferta de una familia de allí
y pensamos ¿por qué no?", dice Iván. Otras
posibilidades A pesar de la buena experiencia de quienes lo han probado,
muchos no pueden dejar de sentir reparos a la hora de dejar el hogar en manos
de 'desconocidos'. Una forma de comenzar en esto del intercambio sin irse muy
lejos consiste en no salir del país. El intercambio entre españoles
copa también muchas de las ofertas del portal. Una buena oportunidad de
visitar las islas o esa ciudad en la que no ha estado sin alejarse mucho de la
vivienda. Y si ni por esas se fía pero no quiere dejar de vivir la
experiencia de viajar por mucho menos, los portales han pensado también
en una fórmula que llaman Intercambio de hospitalidad. El extranjero viene
a su casa y usted a la suya sí, pero no a la vez. Se decide la fecha y
la persona con la que ha decidido el intercambio visita su casa con usted como
anfitrión y al revés. Todo para que el presupuesto deje de ser el
principal inconveniente en vacaciones. Ana Rodríguez
Carrasco Publicado en El
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