Historia de Sevilla

Hace 2.800 anos, pueblos tartesios iniciaron en la antigua ispal una tradición comercial que le ha valido a Sevilla un luugar destacado en la historia. Su intercambio de mercancóas con los griegos y los fenicios prosiguió mas tarde con los cartagineses hasta que cayeron derrotados en el 206 a.C. por los romanos en el marco de las guerras Púnicas. Este enfrentamiento provocó la destrucción de la ciudad. Sin embargo, los romanos no tardaron en reconstruirla y romanizar su nombre: Hispalis. Del esplendor de la nueva villa romana fue testigo Julio César, que convirtió a los habitantes de la nueva Julia Romula Hispalis en ciudadanos romanos de pleno derecho. En plena decadencia romana, los vándalos ocuparon el núcleo urbano y ensombrecieron el progreso de la ciudad, que con la invasión goda tampoco conoció tiempos mejores. EI cristianismo se había consolidado durante la etapa de dominación romana y sobrevivió a su decadencia. En el ano 573, el príncipe Hermenegildo se alzó en Sevilla contra su padre, Leovigildo, que derrotó a su vástago. La desunión de los pueblos godos facilitó la victoria de los musulmanes, que se instalaron en la rebautizada Ishbiliya a partir de 711. A pesar de que fue Córdoba la sede del califato, Sevilla vivió una época esplendorosa que ni la aparición de los reinos de taifas pudo perjudicar. Tras ejercer el poder temporalmente, los almorávides dieron paso a los almohades, que permanecerían en la ciudad hasta que Ferrnando III el Santo la conquistó en 1248. En poco tiempo, los cristianos adaptaron las mezquitas musulmanas a su culto y rentabilizaron el comercio fluvial. Con el descubrimiento de América en 1492, Sevilla se erigió como el Puerto de Indias y canalizó buena parte de la red comercial que partió del Viejo Continente. Durante el siglo XVII, sería Cádiz la que monopolizaría el tránsito de merrcancías con el Nuevo Mundo, pero Sevilla siguió progresando en lo artístico y en lo monumental. Prueba de su dinamismo es el alumbramiento de algunos pintores de primera línea, como Murillo, Valdes Leal o Zurbarán, y la construcción de las iglesias de la Caridad y del Salvador, o el San Luis de los Franceses.

Durante el siglo XX, tuvieron lugar en Sevilla dos acontecimientos de importancia. En 1929, la Exposición Iberoamericana atrajo a la ciudad a miles de curiosos y turistas, pero sobre todo significó una renovación urbanística sin precedentes que propició la construcción de la plaza de España, la plaza de América y los pabellones de los países participantes, con sus respectivos estilos preecolombinos. Tras la Guerra Civil y la sombría posguerra, con la llegada de la democracia, Sevilla se convirtió en capital de Andalucía. En 1992, coincidiendo con el quinto centenario del descubrimiento de América, Sevilla volvió a acoger una exposición, esta vez universal, 70 años después de la primera. La ciudad recibió así un impulso económico que le permitió dotarse de nuevas infraestructuras. Como resultado de esta remodelación, siete puentes cruzan ahora el guadalquivir y el AVE (tren de alta velocidad) une la ciudad con Madrid.

foto historica sevilla - imagen de sevilla en el siglo XVI



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