Historia de Boadilla del Monte

Sobre el origen de la localidad existen diversas teorías:

  • Posible origen árabe: esta teoría se sustenta en el hallazgo de unos cimientos de argamasa, pertenecientes a una supuesta mezquita, la aparición de una sepulturas posiblemente de origen árabe y el propio nombre, que podría derivarse del término árabe Boadil-la.
  • Teoría del apellido: los mismos autores que presentan la primera teoría (A. Martín Pérez y F. Martín Eztala, entre otros) plantean otra hipótesis sobre su origen: que Boadilla fuese el apellido del dueño de las tierras donde está ubicada. En el siglo XV, los primeros poseedores del título de Condes de Chinchón eran Don Andrés Cabrera y su mujer, Doña Beatriz de Boadilla, merced que les dieron los Reyes Católicos para premiar la lealtad del primero como alcaide del Alcázar de Segovia, y Boadilla era parte del señorío, luego Condado, de Chinchón.
  • Derivado de “boa”: también es posible que el nombre de la villa puede derivar de “boa”, que en el siglo XIII, entre otras acepciones, significaba “planta parecida al junco”. Lo que sí parece claro es que el sobrenombre “del Monte” fue añadido con posterioridad.
  • Antigüedad medieval: en las Relaciones Topográficas de Felipe II se establece la existencia de yacimientos arquelógicos, habiendo restos de poblados probablemente medievales. No se puede descartar la existencia de asentamientos anteriores, aunque de momento no han aparecido restos suficientes que así lo avalen.

La primera referencia escrita data de 1208, en un documento de Alfonso VIII que marca los limites territoriales entre Segovia y Madrid. En este escrito aparece como Bobadiella y Boobadella. Durante décadas, la villa pasó de casa noble a casa noble hasta que, a mediados del siglo XVIII, fue adquirida por Luis Antonio de Borbón, hermano de Carlos III, quien ordenó construir un palacio de estilo neoclásico.

Entre 1772 y 1785 fue compositor de cámara del Infante Luigi Boccherini, conocido por sus obras de música de cámara y por haber sido uno de los primeros grandes virtuosos del violonchelo.

Entre 1766 y 1775 el pintor Paret y Alcázar, además de granjearse la protección del infante don Luis, le preparaba las continuas correrías amorosas que acabaran apartando a ambos de la corte.

Entre 1783 y 1785 Francisco de Goya frecuenta la corte del infante, realizando retratos y cazando (a veces como pago) con don Luis. A partir de entonces, los personajes ilustrados de la corte, descubren el talento de Goya y comienzan a encargarle retratos.

Tras la Guerra civil de 1936, en la que Boadilla sufre importantes daños, se reconstruye el pueblo en el mismo emplazamiento.

La propiedad del palacio fue mantenida por sus herederos hasta el día 29 de julio de 1998, fecha en la que el Ayuntamiento de Boadilla en representación del municipio, adquirió el Palacio del Infante.

El Palacio del Infante don Luis (monumento nacional desde 1974), acoge desde 2009 la sede de la Fundación Autor, de la Sociedad General de Autores, SGAE.



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