A
lo largo de la historia, Malta, junto con las islas de Gozo y Comino, han ocupado
un lugar estratégico en el corazón del Mediterráneo, entre
Sicilia y Túnez. Los Caballeros de Malta, y posteriormente los ingleses,
reconocieron el valor de este archipiélago que, a pesar de sus escasos
recursos comerciales, suponía un punto clave en las rutas comerciales del
Mediterráneo. Miembro de la Unión Europea desde 2004, la riqueza
de su patrimonio histórico y la bondad de su clima lo han convertido en
un destino turístico privilegiado. La isla de Malta está situada
a 93 km de la costa siciliana y a 293 km de las costas del norte de África.
Desde los fenicios, Malta ha sido ocupada por diversas culturas antes de conseguir
la independencia, en 1964. Sus costas están poco habitadas y ofrecen numerosos
parajes naturales. La mayoría de la población del archipiélago
se concentra en Malta, mientras que en Gozo y en Comino sólo habita un
7% de los malteses. Todavía viven diseminados en pequeñas comunidades
británicas, como en los tiempos de la colonización. A pesar de que
algunos malteses han ido volviendo y compensan la desaceleración demográfica,
muchos aún viven en el extranjero. Los Caballeros de MaltaEn
1530, la isla de Malta fue ofrecida por el emperador Carlos V a los caballeros
de San Juan de Jerusalén. La orden caballeresca nació en Palestina
en 1133, con la idea de ayudar y proteger a los peregrinos de Tierra Santa. En
1140 la orden se militarizó, en 1291 se instaló en Chipre y en 1309
en Rodas. Cuando heredaron la pequeña isla, adquirieron el nombre de Caballeros
de la Orden de Malta. El gran maestro Jean Parisot de La Valeta ordenó
fortificar la isla y fundó la ciudad que lleva su nombre. Malta resistió
a Solimán el Magnífico y se hizo fuerte contra los Berberiscos hasta
que en 1798, Bonaparte, camino de Egipto, se apoderó de ella. Poco después,
la isla pasó a manos de los ingleses. En la actualidad, la orden posee
sólo carácter honorífico, y tiene su sede en Roma. |
| Naturaleza | El
Buskett Gardens es el único jardín botánico de Malta, donde
florecen los olivos y los naranjos. Fue plantado por los Caballeros para crear
un área de caza. Malta es un punto de parada para las aves migratorias,
y cuenta con numerosas reservas naturales: Ghadira, en el norte de la isla, Buskett
Gardens, el islote de Fifla, y Simar, en la bahía de St Paul. |