NaturalezaQuienes
se deleitan con la montaña y las excursiones al aire libre encuentran en
el Valle del Tiétar su particular paraíso natural. En sus inmediaciones
se puede visitar, por ejemplo, la localidad de Villarejo del Valle, situada en
la falda sur de una de las más impresionantes riscaleras de la Sierra de
Gredos, en una zona conocida como el Barranco de las Cinco Villas. A su
paso por la llanura, los ríos y las playas fluviales bosquejan una amplia
variedad de paisajes atestados de caminos naturales aptos para los senderistas
más exigentes. Resulta recomendable atravesar sus bosques, en los que habita
el árbol característico de su paisaje, el castaño, autóctono
del lugar y habitual en las zonas de gran humedad como en las cercanías
de Cuevas del Valle. Además, el agua constituye un elemento cotidiano en
la vida diaria de los vecinos de esta zona, que durante la época estival
disfrutan de grandes piscinas naturales, muy típicas en esta región. Otro
destino que siempre sorprende a los visitantes de la zona son las Cuevas del Águila,
ubicadas en las proximidades de Arenas de San Pedro. Con más de tres millones
de años de antigüedad, siguen maravillando a los excursionistas con
sus formaciones de estalactitas y estalagmitas, adquiriendo formas caprichosas
que se asemejan a animales, cosas, etc., desde que fueran descubiertas, por casualidad,
en 1963. Los amantes de la naturaleza también descubren al acercarse
al Valle del Tiétar que, junto con el águila imperial o el buitre
leonado, las montañas de Gredos dan cobijo a una de las poblaciones más
importantes de cabra montesa. La preocupación de la Corona en el pasado
por este animal evitó su extinción, obstáculo que también
el lobo ibérico, especie amenazada en las últimas décadas,
parece haber superado. Su fauna también es variopinta otras zonas del valle,
albergando importantes poblaciones de abejaruco, rabilargo, cigüeña
negra, grulla, reptiles y otros mamíferos.
Compartir
|