La tranquilidad de sus calles y la belleza de sus playas son
el estandarte de la oferta turística de esta villa de
reminiscencias árabes que cada año atrae a más
visitantes. Perteneciente a la provincia de Almería,
en Andalucía, cuenta con 6.500 habitantes.
Historia
Los griegos la llamaron Murgis Akra, pero fue con la Muxaca
musulmana cuando su dependencia del califato de Córdoba
le proporcionó gran esplendor y una fisonomía
que aún conserva.
Qué ver
Sus más de 15 kilómetros de playas tranquilas
y sus calles blancas, que descienden desde el castillo, son
su mejor patrimonio. En muchas casas particulares todavía
se encuentra el dibujo del Índalo, imagen de
un hombre que parece sujetar un arco, y que reproduce una
pintura rupestre hallada en la cueva de los Letreros.
El castillo, sede del centro cultural, cuenta en sus
proximidades con un privilegiado mirador desde el que se pueden
ver las playas. La fortificación fue construida en
el siglo XIII,y reformada tras la conquista cristiana después
del terremoto sufrido en 1518. Al finalizar los ataques musulmanes,
su esplendor y fama se fueron desvaneciendo. Cerca del castillo
se levanta la Casa del Torreón (siglo XVII), antiguamente
destinada al cobro de los "impuestos de la puerta"
y que actualmente alberga una pensión. A pocos metros
de allí, en la plaza de las Flores, se localiza
la Fuente Mora, también conocida como "fuente
de los doce caños", realizados en una reforma
en el siglo XIX. Desde sus orígenes fue utilizada por
sus habitantes para beber, lavarse y regar sus plantas. Tiene
una inscripción con un fragmento de la historia de
Mojácar.
La iglesia de Santa María es otro de los símbolos
de la población. Situada en la plaza de Parterre,
fue levantada en el siglo XVI sobre los restos de una antigua
mezquita. Es un templo-fortaleza de estilo renacentista, realizado
con grandes sillares de piedra, que destaca por su torre.
Frente a la iglesia se enncuentra la estatua de mármol
dedicada a la mujer de la villa: la mojaquera. Muy
próximos a la iglesia se encuentran, frente a un árbol
centenario, el ayuntamiento y la Puerta de la Ciudad,
un arco de medio punto de 1574, decorado con el escudo de
Mojácar y que sirvió durante años como
entrada al pueblo.
Desde allí se puede acceder al barrio del Arrabal,
de reminiscencias musulmanas, que comenzó a construirse
en el siglo XVII y se cree que fue habitado por la colonia
judía de la localidad. Merecen especial mención
sus calles laberínticas y empinadas, llenas de casas
blancas decoradas con flores.
Gastronomía
Sus origenes árabes se notan en el plato. Sus recetas
más representatívas son los gurullos, las "pelotas",
las gachas, las migas y el clásico ajo colorao.
Fiestas
El 28 de agosto, la localidad celebra la festividad de san
Agustín, patrón de Mojácar. El fin de
semana más cercano al 10 de junio, la tradición
de los Moros y Crístianos envuelve de magia las noches
con su desfile final de gala.
Alrededores
En las inmediaciones de Mojácar aparece el valle
de las Pirámides, llamado asi por la forma de los
cerros que la inntegran, del que se puede obtener una impresionante
panorámica desde el Mirador Nuevo. Cerca del
pueblo, el Parque de Cabo de Gata-Níjar tiene
una incuestionable relevancia ecológica.