Candelario es un pequeño pueblo perteneciente a la
provincia de Salamanca (Castilla y León), que ya tuvo
importancia en tiempos de los romanos y cuyo origen se atribuye
a una colonia de pastores asturianos.
Sus construcciones son muy características, con muros
de piedra anchos, grandes balcones de madera y las célebres
batipuertas. También son característicos los
canales que discurren a lo largo de sus calles, denominados
regaderas. Candelario está rodeado de bosques frondosos
de robles y castaños; la zona ha sido declarada como
Reserva de la Biosfera por la Unesco.
La Ermita
La Ermita del Santísimo Cristo del Refugio es un edificio
del siglo XVI. Guarda en su interior la venerada imagen del
Cristo, escultura de la época de los Reyes Católicos,
en un altar barroco. En el mismo altar se encuentran dos esculturas:
una barroca, de San Vicente Ferrer, y otra moderna, del escultor
bejarano González Macías, de un Cristo amarrado
a una columna. El Cristo titular de la Ermita es una imagen
de Cristo crucificado, vestido con una túnica de terciopelo
que le cubre desde la cintura hasta las rodillas, bordado
en rojo y oro.
El 1 de mayo se realiza "la muda" o subida del
Cristo del Refugio de la ermita a la iglesia de Nuestra Señora
de la Asunción, situada en la parte de arriba del pueblo.
En esta iglesia el Cristo permanecerá durante más
de 9 días, tiempo en el que se realizará la
novena del Cristo, y sobre el 15 de mayo se procede a la bajada
del Cristo hacia la ermita, donde permanecerá el resto
del año. Es tradición que cuando el Cristo subre
hacia la iglesia, los familiares de la parte de arriba inviten
a los del barrio de abajo a merendar, y viceversa cuado se
realiza la bajada.
La batipuerta
Las batipuertas son un elemento muy característico
de la localidad. Son puertas situadas en la parte exterior
del dintel de las puertas de entrada a las casas y su finalidad
era permitir abrir la puerta principal para que entrase la
luz y así trabajar más cómodamente. Otra
utilidad también era la de impedir que los animales
de la calle no entrasen en la casa. En época de matanza,
el matarife se cubría detrás de la batipuerta
y tras ella daban la puntilla a las reses. Tienen en su parte
superior una semicircunferencia, que era por donde se metía
la maroma para tirar del toro.
Casa Chacinera
La Casa Chacinera es una construcción típica
de Candelario en la que el patio servía como matadero
de los animales y disponía de picaderos donde se preparaba
la carne y embutían los chorizos.
En la primera planta estaba la vivienda familiar, con las
habitaciones y la cocina, y en la segunda se hallaba el desván,
donde se secaban los chorizos en grandes entramados de vigas
de madera.
Las casas carecían de chimeneas, pues el humo del
fuego se aprovechaba para secar el embutido, y los grandes
corredores para curarlo, permitiendo que corriese el aire
a través de ellos.
Los materiales de construcción eran la piedra de cantería,
las puertas y ventanas en madera de castaño, las esquinas
reforzadas con sillería vista y recercados de granito
en los huecos entre la primera y segunda planta.
Las Regaderas
Al caminar por las angostas calles de Candelario llama la
atención unos canalillos a los lados o en el centro
de las calles por los que discurre el agua. Reciben el nombre
de regaderas, y son otro elemento muy característico
de Candelario. Su finalidad era, en invierno, cuando en Candelario
se mataban miles de cerdos, desde el 1 de noviembre (Los Santos),
hasta el 2 de febrero (fiesta de la Candelaria), mantener
limpias las calles del socarrado, que eran los restos
de quemar la piel de cerdo con helechos, para eliminar los
pelos, y de la sangre. A partir del 24 de junio (San Juan
Bautista), el agua es destinada a las huertas y prados de
la comunidad de regantes, en la parte baja del pueblo.
Gastronomía
Entre productos típicos de la tierra, podemos citar
el jamón ibérico, el chorizo y salchichón
ibérico de bellota, lenguas ibéricas adobadas
y la morcilla de calabaza o patata. Productos artesanos como
las tortas del casar, el queso artesano de cabra y oveja,
los licores del valle del Jerte, el pimentón de la
Vera (Denominación de Origen), el vino de Pitarra,
chocolates artesanos y patés ibéricos.
Entre los dulces destacan la miel mil flores, las mermeladas
del valle del Jerte, y como dulces propios de la zona están
las perrunillas, las floretas, los mantecados, los repelados
de coco y la rosca frita.
Otros platos típicos de Candelario son los garbanzos
Pedrosillano, las lentejas de la armuña y las judías
del barco.