Historia de Alcalá
de HenaresTras acoger poblados prehistóricos, en el año
300 a.C. se asentaron en el lugar de la actual Alcalá de Henares los carpetanos,
una tribu celtíbera que bautizó el territorio como Ikesankom
Kombouto. En el siglo II a.C. hicieron su aparición los romanos. Tras
acallar la resistencia de sus pobladores, Roma permitió que ambas culturas
convivieran, siempre y cuando el pueblo carpetano cumpliera con el pago de sus
tributos. El período de romanización sígnificó
el comienzo de un importante proceso de urbanización. Las concentraciones
fueron alejándose del río y se dirigieron de forma paulatina al
llano. La ciudad comenzó a crecer, se le asignó el nombre de Complutum
(lugar donde convergen las aguas), y adquirió la estructura y orrganización
propias de una villa romana. El rio pasó a denominarse Faenarius,
es decir, "corriente que atraviesa campos de heno" y los yacimientos
arqueológicos encontrados 20 siglos después llevan a pensar que
se construyeron grandes y lujosas casas privadas y edificios de singular trascendencia
y belleza, como la casa de Hippolytus. Una de las leyendas de la ciudad habla
de dos niños: Justo y Pastor, de siete y nueve años, que en la época
romana fueron asesinados por un gobernador por no querer renunciar al Cristianismo.
Un siglo después fueron hallados sus cadáveres y en ese lugar se
levantó un templo, la base de la actual catedral. A finales del
siglo IX, los musulmanes conquistaron la ciudad y, para defenderse de un posible
ataque cristiano, construyeron una fortaleza a la orilla del rio que denominaron
Al'Qual'at en Nah'ar (el castillo de Henares). Como puede apreciarse, la
palabra es el antecedente más próximo del actual topónimo.
La etapa musulmana finalizó on la conquista de Alfonso VI. Sin embargo,
algunos musulmanes se resistieron a abandonar la magnífica fortaleza de
Alcalá la Vieja y permanecieron en ella hasta 1118. Ese año,y ante
la superioridad de las tropas enviadas por el arzobispo de Toledo, se vieron obligados
a entregar la plaza al ejército cristiano. La ciudad pasó, así,
a ser corte y sede arzobispal. A partir de entonces se construyó la mayor
parte de edificios nobles, que le otorgan la majestuosidad y elegancia actuales.
Durante aquellos años lograron convivir de manera armoniosa las culturas
cristiana, judía y musulmana. En 1499, el cardenal Cisneros fundó
la universidad. Pero Alcalá de Henarse no sólo vivió
etapas de esplendor y bonanza. En los siglos XVIII, XIX y XX fue sacudida por
tres hechos históricos que la marcaron muy negativamente: la invasión
por parte de las tropas de Napoleón, la desamortización de Mendizábal
y la Guerra Civil. Fueron acontecimientos que arruinaron parte de sus bienes artísticos.
Tras una dura recuperación, en 1968 el casco antiguo fue declarado Conjunto
Histórico-Artistico y, en 1977, la ciudad recuperó su universidad
y, con ella, su protagonismo cultural. En 1998 entró a formar parte de
las ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad.
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