La
principal fiesta de Gante, que se celebra en julio, conmemora el momento en el
que el emperador Carlos I de España y V de Alemania (nacido precisamente
en Gante) sofocó una revuelta de los nobles ganteses, que se negaban a
pagar más impuestos para financiar las guerras del emperador contra Francia,
quitándoles todos sus derechos, destruyendo los muros de la ciudad y dejando
a Gante en un segundo plano económico. Este trágico episodio es
recordado por los ganteses con una procesión en la que los nobles llevan
una soga al cuello, como si fuesen a ser ahorcados, recorriendo las calles de
Gante hasta el Castillo de los Condes, donde las echan al fuego en señal
de rebeldía. Por este acontecimiento los ganteses también son conocidos
como "portadores de soga". |