| Brujas es la capital de la región belga de Flanes Occidental.
De todas las ciudades de los antiguos Países Bajos, Brujas es la única
que ha sabido conservar su identidad. Su mayor atractivo es su centro histórico,
declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2000, formado por edificios
que datan de los siglos XV al XVIII. Debido a la gran cantidad de canales que
atraviesan la ciudad, Brujas es conocida como la Venecia del norte. La mejor
forma de conocer Brujas es recorrerlo a pie, disfrutando de las vistas a sus monumentos
góticos. También es posible alquilar bicicletas (allí es
el medio de transporte más utilizado), dar un paseo en coche de caballos,
o en barcas a través de sus canales. Población: 117.000 habitantes
(2006) Área: 138,40 km2 La comunicación con el mar
ha sido siempre para Brujas una cuestión vital. Monedas antiguas demuestran
que los normandos habían creado en el siglo IX un recinto fortificado al
que llamaron "Brygghia" (que significa en noruego antiguo puentes, muelles
o atracaderos). En aquel entonces la actividad humana empezaba a extenderse entorno
al castillo de Balduino I. La gran marea de 1134 creó una
brecha que unió a la ciudad con el mar, gracias a lo cual comenzó
una época de prosperidad económica, al asegurarse los comerciantes
de Brujas su monopolio sobre la importación de la lana inglesa. A
partir del siglo XIII, los extranjeros comienzan a llevar sus productos a Brujas
y a comprar aquí los famosos paños flamencos. El siglo XIV,
bajo la corte de Borgoña, fue la Edad de Oro para Brujas. Pequeñas
empresas independientes hicieron florecer la industria de los paños. El
nivel de vida era muy elevado y provocó una gran afluencia de artistas,
comerciantes, banqueros y artesanos. Brujas entonces era el centro comercial más
importante de Europa, así como su mayor mercado monetario. La desecación
del río Zwin por la acumulación de sedimentos fue lo que marcó
su vertiginosa decadencia. Las importaciones disminuyeron, los extranjeros se
iban de la ciudad y la competencia de Amberes era cada vez mayor. Las tentativas
de volver a comunicar la ciudad con el mar fracasaron, y así fue como la
ciudad fue cayendo en el olvido hasta que la Revolución Industrial le asestó
el golpe definitivo, pues significó el fin del trabajo artesano. En 1845
la mitad de la población vivía de la mendicidad, pero en el mismo
siglo la ciudad comenzó a atraer turistas británicos por su carácter
medieval y por ser la ciudad medieval mejor conservada de Europa. Actualmente,
es destino turístico de rango internacional. Bajo el impulso de Leopoldo
II fue construido el gran puerto de Zeebrugge, cuya importancia económica
no ha cesado de crecer desde 1950. En el centro de la
ciudad de Brujas se encuentran la Plaza del Mercado y, contigua, la Plaza del
Burgo, ambas con edificios y monumentos emblemáticos: Torre del Mercado (también conocida como Atalaya o Beffroi):
simboliza el poder y el deseo de libertad de sus habitantes en la Edad Media.
Alcanza los 83 metros de altura y data del siglo XIII. La parte superior es octogonal
y fue terminada a finales del siglo XV. Tras subir sus 366 escalones, se descubre
una inmensa vista panorámica de la ciudad y sus alrededores. Dentro de
la torre está la Tesorería, donde se guardan los privilegios de
la ciudad dentro de cofres. En la parte superior se halla la campana mayor, construida
en 1680, con un diámetro de dos metros y pesa alrededor de 6.000 kilos. Monumento a Pieter de Coninck y Jan Breydel: situado en la Plaza
del Mercado, este monumento de bronce data de 1887, por ser considerados héroes
en la batalla de las Espuelas de Oro, librada entre comerciantes y artesanos en
el siglo XIV. Palacio Provincial: de estilo neogótico, es especialmente
atractivo por su fachada de piedra blanca. En este lugar estaba situado el Mercado
Marítimo, en donde los buques venían a descargar sus mercancías
despues de haber remontado los canales que conducían hasta la ciudad. Fortaleza
del conde Balduino I, situada en la plaza del Burgo. Iglesia de San
Donaciano: también situada en la plaza del Burgo, fue en ella donde
Carlos el Bueno fue asesinado en 1127. La iglesia había desaparecido por
completo, pero, a partir de las excavacioens en 1956, pudo ser reconstruida parcialmente. Ayuntamiento: construido entre 1376 y 1400, fue concebido como
un relicario. Las actuales estatuas reemplazaron a las antiguas, que habían
sido destruídas. Cripta de San Basilio: situada a la derecha
del Ayuntamiento, esta capilla, de estilo románico, edificada a mediados
del siglo XII, fue dedicada a San Basilio (329-379), célebre patriarca
griego. Encima se halla la capilla de la Santa Sangre, que el Papa Pío
XI declaró basílica.  |
Basílica de la Santa Sangre: situada en el Burg, su nombre
procede de la leyenda en la que Thierry de Alsacia, conde de Flandes, trajo de
Tierra Santa durante las cruzadas unas gotas de sangre de Cristo que regaló
a la ciudad. En su origen, esta capilla era románica, pero fue reconstruida
en el siglo XV. Destaca, encima de la puerta, un pelícano que nutre sus
crías con su propia sangre, simbolizando a Jesucristo, que dio su sangre
para salvar a la Humanidad. La reliquia de la Santa Sangre se guarda en la capilla
dentro de un relicario de oro, decorado con piedras preciosas, obra de Jan Crabbe
(1617). Las dos pequeñas torres de la capilla parecen orientales, pero
realmente son flamencas. En las vidrieras están representados príncipes
españoles, borgoñeses y austriacos. Son copias que datan del siglo
XIX, ya que los originales, de 1483, se hallan en Londres, en el Victoria and
Albert Museum.  |
Antigua Escribanía Civil: típico ejemplo del estilo
renacentista flamenco. La fachada es de 1537 y ocupa un lugar especial en la imagen
ciudadana, con sus columnas y sus adornos. Las estatuillas de cobre son de 1884,
época en la que se instaló aquí el Juzgado de Paz. A la izquierda
de la ventana superior, podemos ver la representación del castigo del juez
deshonesto. Plaza Huidevettersplein: en otro tiempo fue el centro
de las tenerías. Aquí era donde los curtidores llevaban a cabo sus
actividades desde el siglo XIV, aunque la casa de su corporación que aquí
existe actualmente lleva la fecha de 1630. Puente de San Nepomuceno:
debe su nombre a una estatua allí colocada en honor a Jan Nepomuk (San
Juan Nepomuceno), arzobispo de Praga nacido en Pomuk (Bohemia) en 1345, que fue
confesor de la reina Juana y fue ahogado en el río Moldava, en 1393, por
negarse a revelar el secreto de confesión. La Casa Española: así es como se conoce al edificio
enfrente al puente de San Nepomuceno. En ella habitó el primer concejal
municipal español de Brujas, Juan Pérez de Malvenda. En su fachada
hay una lápida conmemorativa del célebre poeta y sacerdote flamenco
Guido Gezelle. Fue en esta casa, durante los disturbios religiosos (1578-84),
donde se escondió la reliquia de la Santa Sangre. A partir de 1492, a causa
de la Inquisición, muchos españoles se trasladaron a Brujas. Puente
de San Bonifacio: construido en 1910, desde aquí se tiene una bella
perspectiva de las capillas del presbiterio de la iglesia de Nuestra Señora
y de la fachada trasera del Palacio Gruuthuse con su balcón. En esta fachada
se puede ver también la ventana gótica más pequeña
de Brujas y un busto de Juan Luis Vives, importante humanista español que
vivió en Brujas entre 1517 y 1540.
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Iglesia de Nuestra Señora: fue edificada entre los siglos
XIII y XVI. La torre, hecha de ladrillo, tiene 122 metros de altura. En el coro
están los sepulcros de María de Borgoña y de su padre Carlos
el Temerario. María fue la última descendiente de la casa de Borgoña
en Flandes. Después de abrir su tumba, fueron analizados sus restos mortales;
dentro de la tumba también se descubrieron interesantes frescos. La Virgen,
de mármol, es obra del maestro florentino Miguel Ángel y fue donada
a la iglesia por Jan Mascroen. Bajo el dominio francés y durante la Segunda
Guerra Mundial fue arrebatada por los invasores, pero afortunadamente pudo ser
recuperada ambas veces. Hospital de San Juan: en este claustro vivían
hermanas agustinas, y también hermanos de San Juan, que cuidaban de los
enfermos y daban abrigo a los viajeros pobres. Aquí se puede visitar una
antigua farmacia y, sobre todo, el Museo Memling, que se aloja en las antiguas
salas de los enfermos. El Beaterio: construido en el siglo XIII,
por el puente que toma su nombre, el Beaterio se convirtió en principesco
cuando la capilla de los condes fue trasladada a este lugar. La puerta es de 1776
y las casitas del siglo XVIII. Una de ellas, convenientemente amueblada, está
abierta a los turistas. En este Beaterio residen hermanas benedictinas, cuya orden
fue fundada aquí en 1927. La iglesia, del siglo XIII, resulto dañada
a causa de un incendio en 1584. Tras su restauración, su aspecto es barroco. Casa
del Esclusero: es neogótica, del siglo XIX, y une los canales de la
ciudad vieja con el Lago del Amor o Minnewater. Minnewater: No hay acuerdo sobre el origen del nombre de Minnewater
(conocido en español como Lago del Amor), ya que la palabra "minne"
puede significar "amar", o bien "puerto interior". Tanto sus
numerosos cisnes nadando en sus tranquilas aguas como los cuervos de la Torre
de Londres son objeto de toda clase de cuidados con el fin de proteger a la ciudad
contra las catástrofes, pues la leyenda dice que los cisnes fueron traidos
a Brujas por orden de Maximiliano de Austria, que quería castigar a los
habitantes de esta ciudad por haber dado muerte, en 1488, a su gobernador Pieter
Lanckhals. - Museo Groeninge (Dijver
12): situado en los terrenos de una abadía agustina, abrió sus puertas
el 6 de junio de 1930. Sus colecciones se enriquecieron gracias especialmente
a la Academia fundada en 1716, la cual, además de impartir cursos prácticos,
se ocupaba también de coleccionar obras de arte. El museo contiene una
excepcional colección de obras de los Primitivos flamencos, maestros del
siglo XV que después de tantos años continúan mereciendo
nuestra admiración. El modo con que estos maestros trataban la luz y los
colores, y su gusto por los detalles, eran revolucionarias en su época.
Trabajaban por encargo de la nobleza, de los burgueses o de las altas jerarquías
eclesiásticas. Aquí podemos ver obras maestras del célebre
Jan Van Eyck. Este pintor y diplomático de Felipe el Bueno vivió
en Brujas hasta su muerte, en 1441. También alberga obras maestras de Van
der Weyden, Van der Goes y muchos otros.
- Museo Memling (Mariastraat
38)
- Museo Gruuthuse (Dijver 17)
La Ascensión es para Brujas
una fiesta muy importante, dado que en tal fecha se celebra la procesión
de la Santa Sangre. El cortejo, en el que participan centenares de brujenses,
consta de dos partes: la primera, que representa temas bíblicos, y la segunda,
en la que simulan el retorno de Thierry de Alsacia siendo portador de la reliquia,
llevando en procesión la reliquia verdadera. La ciudad se puede recorrer fácilmente
a pie o en bicicleta. Está a 25 minutos de Gante y una hora de Bruselas
en tren. |