A
los pies de la Alcazaba podemos ver el Teatro Romano, descubierto en 1951. Se
construyó en la época de Augusto, en el siglo I a.C. y fue utilizado
hasta el siglo III. Posteriormente los árabes utilizaron materiales del
teatro para reestructurar la Alcazaba, y en ella podemos ver capiteles y fustes
de columnas romanas.
Catedral
de la Encarnación (La Manquita)
La
Catedral de Málaga se levanta en el lugar que ocupara la Mezquita de la
ciudad, durante los ocho siglos de dominio musulmán. Su construcción
abarcó desde el siglo XVI al XVIII, y aún es obra inacabada, a la
que le falta el remate de una torre de la fachada principal, origen de su popular
nombre: "La Manquita". Del interior cabe destacar la obra escultórica
del coro con 42 tallas y los dos órganos del siglo XVIII, de 4.000 tubos.
La
Alcazaba
Fue
el Palacio-Fortaleza de los gobernantes musulmanes de la ciudad. Se levanta sobre
un cerro, al que se adapta con elegancia. Fue construida en su mayor parte en
el siglo XI. En su interior podemos visitar el Palacio y pasear por sus jardines.
Es posible acceder en ascensor desde la calle Guillén Sotelo, situada detrás
del Ayuntamiento.
Castillo de
Gibralfaro
Esta fortaleza del siglo XIV se construyó
sobre un antiguo recinto fenicio que contenía un faro, de ahí el
nombre de Gibralfaro, "monte del faro". Desde aquí se obtienen
unas impresionantes vistas de la bahía de Málaga.