Catedral
del Buen Pastor: de estilo neogótico y clasificada dentro de un racionalismo
neo-medieval, la catedral del Buen Pastor recuerda a los modelos germanos de catedrales
como las de Colonia, Ulm o Friburgo. La planta es rectangular, con tres naves
en crucero de gran sobriedad, la principal de 77,80 metros de longitud. El
edificio, que fue construido por el arquitecto donostiarra Manuel Echave e inaugurada
en 1897, tiene una superficie de 1.915 metros cuadrados. En su fachada principal
destaca una torre campanario de 75 metros, visible desde gran parte de la ciudad,
construida por Ramón Cortazar en 1899. Desde su portada se puede
observar como está perfectamente alineada con la basílica de Santa
María del Coro, situada en la parte vieja, formando el eje religioso de
mayor relevancia de San Sebastián, a través del cual la ciudad antigua
y la nueva se contemplan. El artista local Julio Gargallo se encargó
de tallar la piedra de lso capiteles y adornos, mientras que los ventanales y
las vidrieras son obra de Juan Bautista Lázaro, restaurador de las célebres
vidrieras de la catedral de León. Las obras de la catedral duraron
nueve años, incluidos los dos que, por falta de recursos, estuvieron suspendidas.
Como materiales constructivos, se emplearon piedra de sillería procedente
de las canteras de Igeldo, para las bóvedas toba de Ocio (Burgos) y la
pizarra fue traída desde Angers (Francia). Cuando la iglesia fue
consagrada, Gipuzkoa dependía del obispado de Vitoria-Gasteiz. Al constituirse
en 1949 la diócesis de San Sebastián, fue erigida como catedral
y, por ese motivo, se ejecutaron algunas modificaciones en el templo. En el altar
mayor se instaló una sillería para el servicio coral, la imagen
del Buen Pastor fue ubicada en una hornacina del muro del fondo del templo y los
cuatro evangelistas en las columnas de crucero. Plaza del Buen Pastor |