Turismo en Castro UrdialesA
75 kilómetros de distancia de Santander, en el extremo oriental de Cantabria,
se encuentra Castro Urdiales, un antiguo pueblo de pescadores. Cuenta con 32.258
habitantes (2010), lo que la convierte en la tercera ciudad más poblada
de Cantabria, y esta cifra aumenta considerablamente en la época estival.
De los numerosos bienes que integran su patrimonio, los más antiguos se
localizan en el Alto de San Andrés del barrio de Urdiales. Aquí
se abren las cuevas del Cuco y la de Urdiales. La primera fue declarada Bien de
Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en
1997 y contiene seis paneles de grabados paleolíticos. La de Urdiales fue
descubierta en 1999 y custodia medio centenar de manifestaciones artísticas
prehistóricas. El casco histórico de la villa se alza sobre
los restos de la colonia romana de Flavióbriga y de la posterior población
medieval, declarados Bien de Interés Cultural con la categoría de
Zona Arqueológica en 2000. Fue la primera localidad costera de Cantabria
en recibir fuero real (1167) y se transformó, a comienzos del XIV, en la
capital de la Hermandad de las Villas de la Marina de Castilla con Vitoria. La
extensa área que ocuparan los asentamientos romanos y medievales fue declarada
Zona Arqueológica en 2000. En este núcleo se puede ver la Iglesia
de Santa María, declarada Monumento Nacional en 1931. Se trata de uno de
los edificios góticos más importantes de Cantabria. En su entorno
se hallan las ruinas de la ermita de San Pedro; el castillo-faro, transformado
en un centro cultural multidisciplinar, dotado con servicios de hostelería;
y la ermita de Santa Ana. Tras vivir un largo periodo de decadencia durante
la Edad Moderna, la localidad se transformó a mediados del siglo XIX, cuando
muchas familias de la burguesía establecieron aquí sus residencias.
Entre estas casas destacan la casa Sotileza, la casa para Isidra del Cerro, la
casa de los Chelines, el chalet de San Martín, la residencia Pedro Velarde,
y el conjunto compuesto por el palacete, castillo y observatorio de Toki Eder,
situado en un gran parque en el centro de la villa. Qué verCastillo
de Castro Urdiales (siglo XIII): el Castillo de Castro Urdiales formaba, junto
con la Iglesia, el entramado defensivo cerrado por la muralla de la villa, que
desde aquí bajaba hasta la puebla vieja, rodeándola. Su posición
estratégica permitía que en caso de verse obligados a huir, los
sitiados pudieran hacerlo por el mar. De hecho, cuando la ciudad fue conquistada
en 1814 por los franceses, muchos castreños acudieron a la fortaleza para
poder huir, embarcándose en buques ingleses. Fue construido en torno al
año 1163. Realizado en mampostería y sin vanos al exterior, tiene
forma pentagonal, aunque inicialmente debió ser de planta cuadrada. | | Faro
de Castro Urdiales (siglo XIX): adyacente al castillo, fue encendido por primera
vez el 19 de noviembre de 1853. El plano focal se encuentra situado a 49 metros
sobre el nivel del mar y a 16,49 metros sobre el terreno. Inicialmente contó
con un sistema de alumbrado basado en una lámara de aceite con óptica
fija, alrededor de la cual giraban dos lentes vergicales que se accionaban con
una máquina de relojería. Aparte del sistema de iluminación,
desde 1953 existe una sirena de niebla compuesta de un único vibrador que
emite la señal en código Morse de la letra "C", que se
repite cada 60 segundos. | | Puente
Medieval: realizado en estilo gótico, también se le conoce como
puente romano o puente viejo. Tiene un solo arco, y su función era la de
facilitar el acceso a la Ermita de Santa Ana. En la parte exterior del parapeto
norte hay un sillar de piedra arenisca en el que se pueden leer las letras MC
y los números 617, que pueden corresponder a alguna fecha de reconstrucción. | Ermita
de Santa Ana: constituye uno de los iconos de la vocación marinera
de la localidad. Levantada sobre una roca, fue reconstruida en 1926 en estilo
regionalista y se volvió a edificar en 1941, tras verse afectada por una
galerna. De planta rectangular, está abierta al exterior a través
de un pórtico adintelado sostenido por pilares de sección cuadrada. En
los años 2001 y 2003 se realizaron excavaciones arqueológicas en
las que se descubrieron evidencias de edificaciones anteriores sobre el peñón.
Se recuperaron más de 1.000 objetos arqueológicos, algunos de los
cuales ponen de manifiesto que aquí se alzó una edificiación
de la época romana, derruida para la realización de edificaciones
posteriores. | Chalet
de los San Martín (Chalet Escajadillo): es un proyecto del arquitecto
Gregorio de Ibarreche, del año 1900, consistente en una vivienda unifamiliar
de inspiración inglesa, una tipología que fue empleada profusamente
para las residencias veraniegas a principios del siglo XX. De este estilo son,
por ejemplo, el conjunto del Palacio de la Magdalena (Santander) o el Palacio
de Hornillo (Las Fraguas de Iguña). El edificio destaca por sus vistosos
remates en el tejado y por el juego de diferentes alturas de la fachada sur. También
es muy llamativa la decoración del alero de madera, que forma unas molduras
a modo de casetones, así como las dos ventanas abuhardilladas, que están
rematadas por capiteles. A la vivienda se accedía a través de una
escalinata con porche en la primera planta y la finca está cerrada por
una verja de hierro forjado. Propiedad de la familia San Martín hasta fecha
reciente, en la actualidad su interior se ha distribuido en varias viviendas. | | Iglesia
de Santa María de la Asunción: es el monumento gótico
más importante de la región y su construcción data del siglo
XIII. Se trata de un edificio de planta basilical al que se accede por una escalinata
flanqueada por dos torres. Consta de tres naves, de las cuales la central tiene
una altura doble respecto a las laterales. El ábside está rodeado
por una girola con tres capillas radiales de planta poligonal, separadas por tramos
rectos. En uno de estos tramos se abrió en 1612 una capilla de planta cuadrada. | El
Miliario Romano: situado en la plazoleta frente a la iglesia de Santa María,
fue hallado en Otañes y data del año 61 de nuestra era. Señala
la distancia que había desde el lugar donde se encontró hasta Pisoraca.
La lectura en castellano es: "Nero Claudio, hijo del divino Claudio, César,
Augusto, Germánico, Pontífice máximo, con el poder tribunicio
por octava vez, el imperio por noveno y el consulado por cuarta. Desde Pisoraca
ciento ochenta millas". | Ayuntamiento:
el edificio se construyó en el siglo XVI, y se han efectuado modificaciones
posteriores en los siglos XVII, XIX y XX. Es de sillería, y destacan el
balcón corrido y la Torre del Reloj, del siglo XIX. | | Palacio
y Castillo de Ocharan: El palacio fue construido en 1901, a modo de villa
italiana. Está decorado con azulejos vidriados de Daniel Zuloaga y tiene
un pórtico con elegantes columnas jónicas. El castillo es neogótico
y su construcción data de 1914. Ambos son obra del arquitecto Eladio Laredo.
| | Monumento
a Ataúlfo Argenta: figura de un importante músico nacido en
Castro Urdiales. Fue un excepcional director de orquesta y murió en su
época de mayor apogeo. La estatua se halla situada en la plaza de los jardines
y fue levantada en 1961. | | Edificio del Royal (Centro
Cultural Eladio Laredo): construido en 1902, es obra de Eladio Laredo. De
estilo neogótico y modernista, tras funcionar como hotel, fue donado al
Ayuntamiento por la Caja de Cantabria. Actualmente es el Centro Cultural Eladio
Laredo. | | Casa
de los Chelines: de estilo neogótico e influencia modernista, es uno
de los edificios de viviendas más sobresalientes de la localidad. Proyectado
en 1902 por el arquitecto bilbaíno Severino de Achúcarro, destaca
en el conjunto de construcciones que conforman la Plaza de España o Plaza
del Ayuntamiento. La dirección de la obra fue encargada al arquitecto castreño
Leonardo Rucabado. | | Remero:
obra de 2004, del escultor Carlos Goitia. |
Mapa Callejero
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