Tras
proclamar su independencia el 25 de junio de 1991, Croacia sufrió una guerra
civil en la que se enfrentaron las comunidades de la antigua Yugoslavia. Aunque
el país era próspero y estaba dotado de numerosos recursos agrícolas
y mineros, no pudo resistir la crisis económica de 1992. En la actualidad,
todavía no se ha recuperado del conflicto balcánico, sin embargo,
su potencial económico y sus magníficos paisajes atraen a turistas
e inversores.
Cuando pertenecía a la federación de Yugoslavia,
Croacia era una región muy apreciada por sus magníficos bosques,
sus lagos de agua dulce y sus playas del Adriático, aparte de las numerosas
islas del archipiélago dálmata. Antes de la guerra, la actividad
turística representaba la principal fuente de ingresos, sobre todo a finales
de la década de 1980. En la actualidad, aunque las estaciones termales
no funcionan muy bien, los baños de barro atraen a mucha gente, al igual
que los vestigios romanos de ciudades como Zagreb o Dubrovnik.
La población
no ha parado de descender desde 1991, consecuencia de cinco años de guerra
civil y del éxodo masivo de serbios de Croacia desde 1995.
Capital
Zagreb
Población
4.410.000
habitantes (2010)
Bandera
La
bandera mezcla el rojo y el blanco croatas con el blanco y el azul eslavo. El
blasón nacional es un damero rojo y blanco, coronado por los escudos regionales:
el de la antigua Croacia, Dubrovnik, Dalmacia, Istria y Eslavonia.
El
clima del interior de Croacia es continental, con veranos cálidos e inviernos
fríos, mienras que en el litoral el clima es más mediterráneo.
Prefijo telefónico
+385
Ciudades principales
Zagreb,
Split, Rijeka, Osijek, Zadar, Slavonski Brod
Naturaleza
Croacia
cuenta con diez parques naturales y con la reserva ornitológica de Kopacki
Rit (177 km2) y el Lonjsko Polje (1.200 km2).
Qué
ver
Casco antiguo de Dubrovnik, Palacio Diocleciano en
Split, Catedral de Santiago en Sibenik, Conjunto episcopal de la Basílica
en Porec y conjunto histórico de Trogir.