Históricamente
feudal y proteccionista, Japón, "el país del sol naciente",
se abrió al exterior a mediados del siglo XIX. Entró en la modernidad
durante el siglo XX, aunque fue fuertemente sacudido por la Segunda Guerra Mundial
al recibir las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. En la actualidad,
el país se encuentra en plena globalización y en un importante momento
de auge económico y tecnológico, pero sigue preservando sus tradiciones
ancestrales. Japón está formado por cuatro islas principalmente,
y se encuentra densamente poblado: el 75% de los japoneses se concentran en el
3% del territorio, sobre todo en las grandes ciudades. El índice de urbanización
del país es del 79%; además, Tokio es la ciudad más grande
del mundo, con 30 millones de habitantes. Japón está muy vinculado
al mar y tiene grandes zonas industriales (siderurgia, refinerías de petróleo,
pesca, automóvil, etc.) Las ciudades portuarias constituyen la columna
vertebral de la economía nacional. La bahía de Tokio (Chiba, Yokohama,
Kawasaki) forma el primer conjunto portuario del mundo. Japón se
encuentra en una zona muy inestable de la corteza terrestre, y está sometido
a más de 1.000 terremotos al año. El de Kobe, en 1995, se saldó
con 6.000 víctimas. Además, también se producen seísmos
submarinos que provocan maremotos y tsunamis a lo largo de la costa pacífica. |
| Clima | Japón
es un país lluvioso y con una alta humedad. Posee un clima templado con
4 estaciones diferentes bien definidas, aunque en la zona norte es ligeramente
frío templado, con grandes nevadas el invierno. El centro del país
es ligeramente caliente, con veranos húmedos e inviernos cortos, y el clima
del sur es ligeramente subtropical, con veranos largos, caliente y húmedos
e inviernos cortos y suaves. |