La
República de Panamá sirve de enlace entre América del Sur
y América del Norte. La apertura del Canal de Panamá en 1914 la
convirtió en una importante vía marítima. Los recursos de
Panamá proceden de la coexplotación del canal y de los servicios
aferentes. El cultivo de plátanos también es un buen soporte económico. El
Canal de Panamá se construyó con fondos americanos, aunque desde
el año 2000 lo controla la República de Panamá, a través
de la Autoridad de Control del Canal. En 2004 se contabilizó el paso de
14.000 navíos (unos 38 al día de media). Cada año, cerca
de 200 millones de toneladas de mercancías se distribuyen en contenedores
de grano, petróleo y sus derivados, carbón y coque, y atraviesan
este canal de 80 km, fragmentado por 6 exclusas. Este tráfico representa
unos ingresos netos de varios centenares de millones de dólares, gran parte
de los cuales se quedan en Panamá. Estas ganancias representan cerca del
10% del PIB del país, aparte de los beneficios de la zona logística
de Colón, en la desembocadura atlántica del canal. Su población,
mayoritariamente joven, es fruto del mestizaje entre colonos españoles
e indios autóctonos. Los panameños están urbanizados en un
57% y poseen un alto índice de natalidad, lo que favorece el crecimiento
demográfico. Panamá cuenta con más de 30 áreas
protegidas por la Autoridad Nacional para el Medioambiente. Posee una selva tropical
con una gran variedad de especies animales y vegetales. Dos reservas naturales
engloban hábitats bien diferentes: la reserva de Darién, en el este,
se encuentra escalonada sobre las colinas y montañas de altitud media,
cubiertas de selvas tropicales húmedas; mientras que la reserva de Amistad,
en el oeste, incluye el pico más alto del país, y asegura la protección
de los arrecifes coralinos y de los manglares. |